NELTUME, CHILE:

MEMORIAL A LAS VICTIMAS DE LA DICTADURA EN EL COMPLEJO
FORESTAL Y MADERERO DE PANGUIPULLI

El pasado 14 de octubre de 2001 se inauguraron dos placas con los nombres de 70 trabajadores y luchadores sociales que dieron su vida en relación con la historia del Complejo Maderero. Las placas completan así el memorial de Neltume, conformado por una escultura que representa a un obrero forestal a pecho descubierto, con las manos extendidas hacia arriba y sosteniendo una paloma en una de sus manos.

La ceremonia contó con la presencia de la Sra. Marta Meza, gobernadora provincial, del Consejo de Lonkos de Valdivia Norte, del alcalde Alejandro Koehler, del diputado Jaramillo, de dirigentes y autoridades locales y provinciales, y de delegaciones que llegaron desde Valparaíso a Puerto Montt. En ella se leyó un saludo especial del presidente Lagos a los familiares y habitantes de la zona, además de otro del Ministro del Interior. Las placas fueron bendecidas en un acto ecuménico, en que participaron representantes de la iglesia Católica, las iglesias evangélicas y la religión mapuche.

  1. Historial del Complejo Maderero, una cronología de la lucha social de la zona de Neltume.

  2. Realización de la Jornada del 14 de octubre de 2001, con testimonios de familiares, y el alcalde de Panguipulli.

  3. Ejecutados y detenidos desaparecidos de Liquiñe: A 30 años de la masacre. Crónica sobre las ejecuciones de 15 campesinos del Complejo.

  4. Los orígenes de la población Lolquellén de la comuna de Panguipulli (en dos partes "Bajaban cómo pájaros en cambio de estación" y "Cuando los tulipanes se convirtieron en casas"), reportaje interpretativo de M. Durán, sobre el desplazamiento y la erradicación forzada de cerca de 2000 Trabajadores del Complejo, durante la dictadura.

  5. Lista de los nombres inscritos en las placas.

1. HISTORIAL DEL COMPLEJO MADERERO
Territorio mapuche y la colonización

Antes de 1552: ambos lados de la cordillera son territorio indígena. Entre el 1552-1600: Pedro de Valdivia y Villagra ocupan el sur. Fundan Villarrica, Valdivia, Osorno y otras cuatro plazas. Las "Siete Ciudades" son destruidas por los ejércitos mapuches cerca del 1600.
En 1793: Parlamento de las Canoas, Rahue: el rey de España reconoce que desde la zona hasta Chiloé, todo es territorio mapuche. Los caciques autorizan el paso por tierra de Valdivia a Osorno y Chiloé y le ceden una pequeña franja en la zona de Osorno a los españoles. Desde 1600 hasta la década de 1870 no hay presencia extranjera ni chilena en la cordillera. Es la época en la que comienza la llegada de colonos y empresarios en busca de tierras ganaderas y madereras, a la zona de Panguipulli, Futrono y Lago Ranco.
 

Por los años 1900 está el ferrocarril en Panguipulli. La empresa Camino Lacoste y la Cía. Ganadera San Martín, con su vapor O'Higgins, penetran y se apropian de lagos, ríos y tierras hasta el sector de Neltume. Hay engaños, abusos, matanzas y despojos. Estos son denunciados por los mapuches en el "Parlamento de Coz Coz" de 1907, ante el Padre Sigisfredo, autoridades y periodistas. El proceso de despojo es similar en Liquiñe, Futrono, Llifén, lago Ranco.

Paralelamente, cientos de obreros comienzan a trabajar en las faenas madereras. Pese a que explotan maderas de exportación, viven en ranchas de desechos y tapas. "Los sueldos no lucían. Todo se nos iba en fichas y pulpería. Abusaban como querían", decían los obreros de la época.

A fines de los 40 estallaron conflictos y huelgas como los de la fábrica de Neltume. Mapuches y pequeños colonos deben defender su tierra con la propia vida contra la voracidad de los grandes intereses. En los años 60, casi toda la cordillera, del Villarrica al volcán Carrán, está en manos de grandes propietarios. Hay fundos de 10.000 a 80.000 hectáreas (Arquilhue). Entre tanto el territorio mapuche ha quedado reducido casi a un 15% de su dimensión original.

Nace el Complejo Forestal Panguipulli

A fines de los 60, jóvenes luchadores entre los que destacó José Gregorio Liendo, "el compañero Pepe", militante del MIR al que la prensa reaccionaria denominó pronto "Comandante Pepe", dejaron su casa y sus estudios para compartir la vida de los mapuches y obreros madereros. En el 70, Allende asumió como presidente constitucional de Chile. Los obreros de Carranco se tomaron el fundo. De todas partes acudieron campesinos a pedir ayuda para seguir el ejemplo. En un par de meses, 22 fundos madereros cayeron en manos de los que los trabajaban, mientras algunas comunidades recuperan las tierras usurpadas. Los viejos todavía cuentan: " ¡Así nos decían bandidos! Y ni un solo administrador o patrón había recibido siquiera un palmazo. ¡ Y algunos, puchas que se lo merecían!".

Durante las tomas de fundos, sin sueldos, y agobiados por el hambre, decenas de trabajadores en camión bajan con el compañero Pepe a Panguipulli a conseguir víveres con el gobernador, Lautaro Hodges. La prensa derechista clama al cielo y acusa a los hambrientos de sembrar el terror y el caos. "Nosotros sólo habíamos venido a conseguir harina para los pequeños", decían ellos.

Los ministros de interior José Tohá y agricultura, Jacques Chonchol acudieron a dialogar con los trabajadores en Liquiñe. El gobierno expropió los 22 fundos y los reunió en una sola empresa: el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, filial de la CORFO.

Un viejo dirigente sindical de la época relata: "Un solo fundo tenía escritura al día. Todo lo demás eran escrituras fraudulentas y usurpaciones a las comunidades mapuches".

En el momento de máxima actividad, el Complejo llega a tener 3.600
trabajadores trabajando en 360.000 hectáreas. Casi toda la cordillera de la provincia de Valdivia.

Durante tres años, los obreros y habitantes de 4 comunas son dueños de su destino. Todos opinan, deciden, crean, construyen, estudian, reforestan la cordillera maltratada. Y viven un gran sueño: Participación, Consejo de Administración con delegados obreros, asambleas. Por primera vez en su vida, el trabajador no es un "obedecedor", es un "decididor". El mundo está a la vuelta de la esquina. Los escondidos de la montaña bajan a conocer la ciudad.

"Vienen los del Complejo", se comenta en calles y campos cuando bajan en los camiones madereros cientos de obreros con cascos, armados de banderas multicolores que parecen flores. La población de Valdivia los mira como héroes de la libertad, y el viejo trabajador ya no se avergüenza de sus callos y su manta. Su mirada brilla, por la responsabilidad de dar el ejemplo. Es la época generosa en que los trabajadores de Arquilhue, Río Chico, Curriñe, ocupan el valle de Llifén y bajan a Valdivia, logrando la liberación de su hermano de pobreza, el cacique Francisco Quilempán, encarcelado por recuperar la tierra en Sichahue.

El 29 de junio de 1973, los trabajadores del Complejo se organizaron para defender sus conquistas y el gobierno popular, amenazados por la intentona golpista del coronel Souper y Pablo Rodríguez Grez conocida como "tancazo".

El Golpe y el Complejo militarizado

11 de Septiembre de 1973: Golpe de estado en Chile. El día 12, un grupo de obreros y militantes revolucionarios, escasamente armados, acudió al retén de Carabineros de Neltume a exigir que los policías cumplan su deber de defender el gobierno constitucional: -"Hemos recibido órdenes"- responde el suboficial.

"Entonces entreguen las armas y no les pasará nada"-exigieron los compañeros. Los carabineros responden con fuego, disparando por sobre las cabezas.

Entretanto, los compañeros, que habían planeado poner fuego al retén para que salgan los de adentro y se rindan, suspendieron la acción, al escuchar que había una mujer con niños al interior. Un pequeño grupo de obreros y militantes se replegó en las montañas y resistió hasta fines de 1973, apoyado con víveres por la población.

Desde el golpe hasta fines de los 80, vienen los años más negros: ocupación militar de la zona, terror, "sapos", detenciones en masa, torturas, pobreza, despidos, abusos, bombardeos. También vendrían las erradicaciones forzadas:

"Tienen 7 días para cargar sus tablas y sus monos, antes de que venga la fuerza pública". Recuerdan los sobrevivientes: "Nos echaban de acá como animales, apiñados arriba de los camiones".

El destacamento "Toqui Lautaro"

En 1981, quince jóvenes, en su mayoría antiguos trabajadores del Complejo, militantes del MIR, regresan silenciosamente desde el exilio a la zona de Quelhuenco, Tregua, Alto Liquiñe, Pasa, con el fin de organizar un grupo de resistencia que aspiraba a transformarse en un Ejército obrero y campesino, y un pilar de la lucha por derrocar la dictadura y construir un mundo más justo.

En Chile todavía no empezaban las protestas masivas, y aún reinaba el temor. El 27 de junio ellos son descubiertos por el Ejército. Logran esconderse y sobrevivir varias semanas en la nieve, el hambre, los helicópteros y las ráfagas. Uno de ellos tiene los pies gangrenados por el frío. Caminan y cruzan repetidamente por entre medio de las tropas, sin que puedan volver a dar con ellos.

Entre Septiembre y Diciembre 1981, nueve de ellos son detenidos, torturados, asesinados o ametrallados. No hay piedad por los enfermos y heridos, ni se respetan las leyes de la guerra.

Fin del Complejo Maderero

Entre los años 87-90, después de las estafas cometidas en el Complejo por Julio Ponce Leroux, yerno de Pinochet, los fundos, ahora de propiedad fiscal, son entregados a 3 o 4 grupos multimillonarios, a precios irrisorios y en condiciones aún no esclarecidas, como parte del llamado "saqueo de Chile".

Hasta la fecha, el mismo Estado que regala el país al gran capital, adeuda a los ex trabajadores del Complejo millones de pesos por concepto de finiquito, leyes sociales y remuneraciones pendientes. Cientos de trabajadores fueron despedidos con sus familias.

Hoy la cordillera ha sido despoblada de su bosque y sus habitantes. Allí donde el campesino y el obrero caminaron por senderos de libertad, sólo quedan algunos letreros: "PROPIEDAD PRIVADA. PROHIBIDA LA ENTRADA".

Los viejos obreros y sus hijos, en los pequeños poblados de Liquiñe, Neltume, Curirreñe, sobreviven apenas, mirando las montañas donde otrora vivieron, trabajaron, cantaron, soñaron y amaron.

2. JORNADA DE CONMEMORACION Y HOMENAJE A LOS TRABAJADORES Y LUCHADORES SOCIALES DEL COMPLEJO FORESTAL MADERERO DE PANGUIPULLI

Se realizó el 14 de octubre, con participación de la Municipalidad de Panguipulli, la Corporación de Defensa y Promoción de los Derechos del Pueblo (Codepu), la junta de vecinos y la comunidad de Neltume y la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de la Provincia de Valdivia.

Hay que destacar que en 1968, en la zona se había iniciado un proceso de auge y fortalecimiento de las organizaciones sindicales campesinas. Con el advenimiento de la Unidad Popular, se expropió y estatizó el fundo de Neltume el año '71 y se creó junto a muchos predios, también expropiados, el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli Ltda.

Para su administración se formó una dirección conjunta de sus distintos estamentos, que permitió a los trabajadores acceder a cargos de dirección y control de la producción de la empresa.

Durante la época del complejo, la fuerza laboral aumentó en un 600%. Esto duró hasta el 12 de septiembre de 1973, cuando la zona fue copada por las FFAA que realizaron un violento operativo militar en la zona. Se calcula -según las estimaciones de los propios pobladores - que después del Golpe Militar, entre 1973 -1978, el éxodo de ex trabajadores del Complejo y sus familias fue de dos mil personas. El complejo más tarde pasaría a manos de CORFO y en 1987 sería privatizado bajo la política de "capitalismo popular" del gobierno militar.

Antes de la Jornada

Ente las actividades preparativas de la jornada de conmemoración del 14 de octubre estuvo la Peña realizada en el sindicato de la Papelera de Valdivia el 15 de septiembre pasado, en la cual una representación teatral respecto a la historia del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli llevó a los asistentes a recordar la importancia que tuvo la lucha previa de los campesinos y obreros madereros en la conformación de esta empresa, un caso único por aquellos años en América Latina.

También se realizó la presentación de un vídeo documental con la historia previa a la constitución del complejo en la zona de Panguipulli, en la población Lolquellén de dicha ciudad. Se exhibió el documental "No nos trancarán el paso", el cual caló bien profundo en la memoria y en el corazón de los ex trabajadores del Complejo que actualmente viven en esa población, producto del desplazamiento forzado y obligado desde la zona interior al radio urbano de Panguipulli. La Junta de Vecinos y familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, así como la directora de la Escuela Tierra de Esperanza y una profesora en representación de la Escuela Particular Juan Carriel de Neltume, se reunieron hace un par de semanas atrás con el alcalde de Panguipulli, Alejandro Koehler y con miembros del Comité Memorial Neltume.

José Luis Parra, pariente de los detenidos desaparecidos desde 1973 en Liquiñe Alejandro, Eliseo y José Tracanao Pincheira, expresó: "Me parece bien esta actividad, ya que se va recordar algo de los tiempos pasados y siempre estará en la conciencia de uno ya que esto siempre va a ser inolvidable. Yo creo que es bueno que se recuerden esos años (los del Complejo), porque Neltume no fue tan malo como lo consideraron después."

Alejandro Koehler (PS), Alcalde de la Ilustre Municipalidad de Panguipulli, destacó la importancia del acto. "Principalmente es bueno dignificar el nombre de las personas. Un nombre es parte de la historia y cuando ese nombre no ha sido reconocido la historia no es completa. Eso es lo más importante, las personas y el contexto en el cual actuaron. Para mí este acto es una catarsis, en el sentido de decirle al mundo qué fue lo que pasó en Neltume y que es lo que queremos que nunca más vuelva a ocurrir. Y decirle al mundo, que Neltume no es sólo el 11 de septiembre de 1973; es una historia larga que tiene que ver con 70 años de explotación forestal, que tiene que ver con personas jóvenes, con sueños, tragedias humanas. Yo me declararía satisfecho con comunicarle esta historia al pueblo de Panguipulli y al mundo".

Juan Vázquez San Martín, Delegado Municipal y miembro de la Junta de Vecinos "Es una idea fantástica para que se conozca la realidad de nuestro pueblo. Yo creo que es una muy buena idea que participe la comunidad y que nuestros hijos conozcan la verdadera historia de Neltume".

Marta Ferrada, Madre de Luis Mario Valenzuela Ferrada fusilado en octubre del 73 "Va ser bonito porque ellos no murieron en vano, murieron por un ideal y todos los recordamos. Pero tengo prometido que nunca más voy a llorar, porque he llorado mucho ya. Claro que esto trae pena, hay que ser firme y hacer de Neltume un gran Pueblo. Nosotros tenemos una historia que ha sido borrada ya que todos tienen miedo todavía a la represión, como fue tanto el terror a los militares. Yo creo que este acto puede permitir dejar a un lado estos miedos, ya que poco a poco esos miedos se van dejando atrás, porque ya uno tiene valor de expresar lo que uno piensa y lo que uno desea ser".

Delia Sandoval, madre de José Eugenio Monsalve Sandoval miembro del Destacamento Toqui Lautaro del MIR, asesinado(1981), recuerda como era "Queño". "Para mí está bien hacer esto, por un lado, pero, por otro lado, a mi hijo nunca lo voy a recuperar. Pero estoy contenta porque va quedar constancia de su vida y qué le vamos hacer si ése fue el destino de mi hijo. Va ser lindo este acto, porque ya no tenemos miedo aunque bien, bien no lo hemos perdido. Ahora estamos más tranquilos, podemos darle un pedazo de pan a otro, ya que todos decían que eran miristas y bueno yo estoy más libre, tengo hijos y este acto es para que a ellos no les pase lo mismo que al Queño".

Conversamos también con Ibar Leiva, Coordinador Comité Memorial Neltume, quien explicó los objetivos de la instalación del Memorial en Neltume: " La colocación de las placas es la segunda etapa y culminación del Memorial de Neltume, que tiene que ver con toda la historia del Complejo. En la primera etapa nosotros inauguramos el monumento, pero nos quedaba pendiente la colocación de las placas y la bendición del monumento. Estamos hablando de la recuperación de la memoria histórica y de un homenaje a los compañeros caídos, por lo tanto, los acontecimientos y las circunstancias en que estos estuvieron envueltos.

¿Qué significa para ustedes la recuperación de la memoria?

"Significa dejar plasmado en un monumento los acontecimientos que tuvieron lugar en toda la zona. Pretendemos que todos estos acontecimientos no queden n el olvido, que estén ahí presentes y que los hijos y los residentes del lugar, los visitantes, necesariamente se tengan que preguntar, porqué un monumento en ese lugar. Nosotros pensamos que ese es el sentido: Que no se olvide, que se recupere lo que sucedió y que en una reflexión íntima proyectemos esa historia que tiene mucho de sueños, mucho de dolor; pero también, mucho de enseñanzas".

3. EJECUTADOS Y DETENIDOS DESAPARECIDOS DE LIQUIÑE

A 30 años de la Masacre

La abogada de derechos humanos, Julia Urquieta, presentó a mediados del primer semestre del 2001, una querella contra el Senador Vitalicio y General Benemérito Augusto Pinochet y contra todas las personas que resulten responsables por la masacre de 15 campesinos en la localidad de Liquiñe, en la frontera con Argentina. El hecho ocurrió en octubre de 1973, a un mes de instalada la dictadura.

Según el libro Morir es la Noticia, cuyo editor fue Ernesto Carmona, las 15 víctimas detenidas vivían en el caserío Liquiñe del Complejo Maderero y Forestal Panguipulli, ubicado en las cercanías de Valdivia. Personal uniformado provisto de una lista de las víctimas practicó las detenciones entre las 9 y las 11 de la noche del 10 de octubre de 1973. La mayoría de los detenidos eran obreros del complejo maderero, varios miembros de las familias Tracanao y Reinante, Isaías José Fuentealba Calderón, jefe de área del Complejo en el fundo Trafún, y la profesora de Puerto Fuy, Bernarda Rosalba Vera Contardo. El grupo criminal estuvo integrado por militares con vestimenta de combate, efectivos FACH del Grupo Nº 3 de Helicópteros Maquehue, de Temuco, carabineros del retén de Liquiñe y civiles de la zona y contó con la ayuda de Luis García, cabeza de una próspera familia radicada en la zona hasta el presente, quien facilitó los medios y las instalaciones para que las 15 personas fueran interrogadas y torturadas salvajemente hasta el cansancio.

Otros grupos criminales actuaron simultáneamente en la zona, llevándose 15 a 20 personas de cada caserío. Los aprehensores se reunieron en el cruce de Coñaripe, equidistante de todos los lugares en que se practicaron detenciones, para tomar el camino a Villarrica. Cuando arribaron al puente del río Toltén, alrededor de las 2 de la madrugada del día 11 de octubre, brillaron los corvos. Dieron horrorosa muerte a todos los detenidos. Luego lanzaron sus cuerpos a las aguas. Días después, algunos cadáveres emergieron a la superficie, aunque los cuerpos estaban metidos en sacos con piedras. Rápidamente aparecieron carabineros en el sitio del hallazgo macabro para ....empujar los cuerpos a la corriente del río.

Todas las víctimas de la zona (Neltume, Chihuío, Liquiñe y otros caseríos) fueron asesinadas por uniformados sin ninguna parodia de proceso, ni siquiera el manido consejo de guerra.

Ocultaron sus cuerpos para impedir que se conociera la noticia y privar a sus familiares de darles honrosa sepultura. Todos son detenidos desaparecidos. La cineasta francesa Agnes Denis realizó un documental -"La Guerra Preventiva"- sobre las matanzas del Complejo Panguipulli, en colaboración con los chilenos Patricio Paniagua, realizador, y Paco Peña, guionista. Según la investigación de los productores del film, la operación exterminio estuvo a cargo del teniente coronel Pablo Iturriaga Marchesse (fallecido), comandante del regimiento Tucapel de Temuco, bajo la supervisión del general Bruno Siebert, hoy senador por la octava región

En Liquiñe, "la confianza básica para una sana comunicación se ha transformado en una multifacética y permanente desconfianza", afirma el segundo volumen de Persona, Estado, Poder (Estudios sobre salud mental), publicado por el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU). Los parientes de las víctimas son renuentes a recibir a los investigadores que hurgan el pasado.

Conversamos con Carlos Barró, egresado de Derecho y procurador en la causa que investiga el juez Guzmán, quien nos habló respecto al procesamiento de Luis García en el caso de los ejecutados de Liquiñe: "El juez Guzmán lo procesó por el testimonio de Luis Armando Lagos y por su participación directa en el hecho, facilitando los medios y manejando los vehículos de su propiedad para los carabineros que posteriormente ejecutaron estos hechos. A García se le dio el beneficio de la libertad provisional en la Quinta Sala de Apelaciones de la Corte de Santiago, pero se le mantiene procesado".

Barró también nos explicó que el modo de operar en Liquiñe se repitió en varias otras localidades del sur de Chile: "Este modus operandi es similar con los casos de Osorno, Río Negro en que muchos dueños de tierras facilitaban los medios y personalmente manejaban los vehículos y transportaban a Carabineros para ir a detener a las personas, en algunos casos ejecutarlas y en otros hacerlas desaparecer".

Las familias que perdieron a sus seres queridos en Liquiñe conviven con los victimarios. Además, sufren la segregación social de lugareños tan modestos como ellos: "Si mataron a tu marido, por algo sería", "Por culpa de ellos fue que pasaron tantas cosas", son los reproches más frecuentes que deben soportar. No son proclives a hablar sobre su tragedia. A pesar de esto Julián Fuentealba, 38 años, hijo de Isaías José Fuentealba Calderón, jefe de área del Complejo en el fundo Trafún nos habló sobre lo que significa para él, el procesamiento de Luis García por parte del Juez Guzmán: "Es significativo que una de las personas que está involucrada en la desaparición de todas estas personas (incluido mi padre) esté siendo procesado. Son muchos los sentimientos encontrados en nuestro corazón y gracias a las investigaciones que se han realizado podemos sentir alegría. Porque para nosotros el desaparecimiento de nuestro padre fue una pena muy grande y el poder desarrollarnos después de esto como familia fue muy duro y albergamos en nuestro corazón el deseo que la gente que cometió estos actos, que son aberrantes contra la humanidad, debe ser tarde o temprano juzgada. Para mí especialmente es una alegría, entre comillas, que gente como Luis García, esté siendo procesada"

Cabe destacar que el número total de ejecutados políticos y detenidos en la comuna de Panguipulli es de aproximadamente 66 personas tomando en cuenta los fusilados en el cuartel Llancahue de Valdivia, en Chihuío, Liquiñe y otros sectores rurales de la comuna en 1973; así como durante la represión realizada en las inmediaciones de Neltume contra un grupo de militantes del MIR que conformaban el Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro.

4. LOS ORÍGENES DE LA POBLACIÓN LOLQUELLÉN

Bajaban como pájaros en cambio de estación (M. Durán)

"Hace 28 años esto era pura pampa y estaba lleno de tulipanes, y eso era antes de que hicieran la población Lolquellén" nos cuenta la señora Adriana Esparza, vecina del sector, que vive desde antes de la creación de esta población de la comuna de Panguipulli, Provincia de Valdivia en la Décima región. Cuesta imaginárselo, después de tanto tiempo. Sobretodo cuando uno ve a los nietos de los primeros pobladores que bajaban de las montañas y los fundos de la cordillera, con las casas en camiones o cruzando el Lago en el Vapor Enco. Llegaban como pájaros en un cambio de estación, tal vez por eso la mayoría de los nombres de las calles sean de aves autóctonas de la zona.

En 1968, en la zona se había iniciado un proceso de auge y fortalecimiento de las organizaciones sindicales campesinas. Con el advenimiento de la Unidad Popular, se expropió y estatizó el fundo de Neltume el año '71 y se creó junto a muchos predios, también expropiados, el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli Ltda.

Para su administración se creó una dirección conjunta de sus distintos
estamentos, lo que permitió a los trabajadores acceder a cargos de dirección y control de la producción de la empresa. Durante la época del complejo, la fuerza laboral aumentó en un 600%. Esto duró hasta el 12 de septiembre de 1973, cuando la zona fue copada por las FFAA con un violento operativo militar en la zona. Se calcula -según las estimaciones de los propios pobladores - que después del Golpe Militar, entre 1973 y 1978, el éxodo de ex trabajadores del Complejo y sus familias fue de dos mil personas. El complejo más tarde pasaría a manos de CORFO y en 1987 sería privatizado bajo la política de "capitalismo popular" del gobierno militar.

¿Y cuál fue la historia humana detrás de esta concisa historiografía?

¿Cómo 2 mil personas pudieron, en aquellos tiempos, asentarse en estos terrenos?

¿Cuales fueron las motivaciones detrás de los obstáculos para la creación de esta población? Y, por último, ¿Qué fue de los actores olvidados, aquellos que en las sombras de la noche, tendían solidarias manos a pesar de las adversidades?

Habla un ex obrero del complejo.Llueve y las nubes nos avisan desde el horizonte que el aguacero seguirá. En una pausa de la lluvia, encontramos en una bodeguita -cortando con una "corvina" (sierra manual) palos para leña- a don José Gregorio Pérez Hinostroza, jubilado de 73 años, quien fuera seleccionador de Madera en el Complejo y quien a pesar del frío, se atreve a recordar: " Yo trabajé en el Complejo desde que se inició hasta que terminó, cuando nos trasladaron a CONAF y a la CORFO y de ahí nos obligaron a firmar una renuncia voluntaria para no pagarnos nada. El compromiso para largarnos fue pasarnos las casas, y nos dieron facilidad de camión. Aquí el finao Vergara nos vendió los sitios y nosotros traíamos las casas, era un precio módico algo así como unos ochenta mil pesos actuales.

Cada uno armó su casa... Ahí estaba el alcalde don Luis Emaldía, que no quería ver a la gente del Complejo. Después de esto uno vivía al tres y cuatro, puro trabajo en el Plan de Empleo Mínimo. Vino mucha gente, más de dos mil personas, pa' fuera se fue harta gente. Yo me vine como en diciembre del 78, en camiones trajimos las casa que venían desarmadas y aquí las armábamos de nuevo. Era como de cuatro horas el viaje desde Toledo. Después se iba a buscar la familia, que se quedaba en alguna rancha, la traíamos al último".

¿Quién fue el finao Vergara y porqué el alcalde de la época no quería ver a los del Complejo? Tocamos la puerta de una casa amarilla buscando palabras que aclaren estas interrogantes, mientras la lluvia se larga de nuevo. Ahí nos recibe don Tulio López, jubilado de 78 años, ex trabajador de la Bodega Materiales del Complejo, situada entonces en lo que hoy es el Internado Liceo Fernando Santiván: "El origen de la Población Lolquellén fue obra de don José Mercedes Vergara, él era el dueño de estas tierras ya que Barthou las tenía antes.

A Vergara, que murió hace un par de años, le dieron un poder los indígenas para que peleara estas tierras, pasando a sus manos y él posteriormente nos vendió estas tierras. Yo compré antes del Golpe de Estado. Después de este hecho empezaron a sacar gente de adentro, gente que salió del Complejo Maderero; porque vino el mentado Golpe de Estado, los años del Sr. Pinochet, de ese momento la gente empezó a llegar acá, porque tuvieron que venirse ya que los echaban de los predios. Vergara a unos les vendió, a otros les regaló un pedazo de tierra y esa fue la salvación de toda la gente y mía también. Ya que era el único refugio, pues la Municipalidad no les cedió nada para ellos levantar sus casas que le daban adentro. Después empezamos nosotros a trabajar por los adelantos de la población".

¿Encontraron obstáculos de las autoridades de la época por el hecho de construir acá sus casas?, interrogo.

"La municipalidad estaba opuesta, porque el señor Alcalde que había por esos años no quería que esto se hiciera aquí, ya que decía que las personas que habían llegado de adentro eran puros extremistas, comunistas. Comunistas habría, pero no como él los catalogaba. Él estaba en contra de que la gente viviera acá. Él amenazó con traer un tractor y echar toda la ranchería a la Quebrada".

¿Cuántas personas había cuando él dijo eso?

"Había bastantes, pero al final no lo hizo porque la gente le dijo que viniera no más y que ojalá vinieran ellos con el tractor a echarlo abajo, a ver sí podían hacerlo. Así que hasta ahí no más quedó la cosa. De ahí se siguió trabajando para poder hacer adelantos".

¿Fue muy sacrificado el traslado para la gente?

"Claro, ya que debía trasladarse por barco. Se les dio también la posibilidad para trasladarse en camiones, pero si no hubiera sido por el señor Vergara que acogió a toda la gente, no sé que habría pasado; ya que le facilitó a la gente terrenos para que hicieran sus casitas como pudiera. Mucho ayudó ese hombre".

Humitos en el plano

Ha salido el sol después de casi un mes de lluvias y las casas de la población parecieran ser como los tulipanes saliendo de la tierra, a lo mejor parecidos a los que mencionaba la señora Adriana Esparza.

Tocamos una puerta, sale un niño y le preguntamos por Doña Adelaida Rivas. Se dice que ella fue de las primeras pobladoras y ella nos contó como accedió a la naciente población: "Yo le compré el terreno al señor Vergara. Para el golpe de estado nosotros estábamos en la Manuel Rodríguez y mi marido se enfermó. Estábamos pobres por esto mismo, así que tuvimos que vender la casa ya que nos fuimos a la Argentina y con lo que yo trabajé lavando, junté plata, incluso vendí el molino en que molía la harina tostada para comprar las fonolitas, y así hicimos una casita bien chiquitita, pero propia.

La gente empezó a llegar, poco a poco, de Neltume, Quechumalal. Llegaba de noche con sus cositas y a la otra mañana aparecían los humitos en el plano. El caballero Vergara después fue preso, yo no sé como fueron esos enredos. Decían que los terrenos no eran de él, pero eran suyos porque era casado con una paisana, una mapuche que era la dueña y como ella murió, los terrenos fueron del Sr. Vergara. Don Lucho Emaldía fue quién lo puso preso, aunque Vergara vendía lo que era de él. Yo tengo mis papeles cuando le compré al finao y más tarde me dieron mis escrituras.

Ahora está linda mi población, hay hartas casas buenas que han hecho la gente que se vino de los fundos. Llegaban escondidos del alcalde. Le decían que unos se venían a Huellahue o Melefquén ya que estaban cortados y sin trabajo por el Golpe del estado. Él les pasaba camión y se venían para la población... y no se iban para donde le decían".

Cuando los tulipanes se convirtieron en casas

"La historia de los pueblos la escriben las personas y las situaciones que les tocan vivir, así como sus emociones, motivos y voluntades. Las historias personales conforman la historia colectiva, de hecho esta memoria común nace de los actores y de lo que cada uno de ellos recuerda". (Introducción de un trabajo de historia local realizado por jóvenes del Sename en el año 1994).

Fue así, como en la primera parte de este reportaje hablamos de las causas del traslado de la gente y de algunos obstáculos que tuvieron los ex trabajadores del Complejo para instalarse en los terrenos de la actual Población Lolquellén de Panguipulli. Pero faltan otras voces y visiones para terminar esta historia.

Habla el ex alcalde militar

En una de esas típicas mañanas soleadas de junio, cuando la lluvia ha dado paso al frío y en las cuales el sol es un tímido compañero; conversamos con Luis Emaldía, ex alcalde designado por el Gobierno Militar entre los años 1973-1992 y actual concejal por Renovación Nacional en la Municipalidad de Panguipulli. Quién fuera el hombre fuerte del régimen durante aquellos años en la zona, nos cuenta su versión: "Esos terrenos formaban parte de los terrenos de don Felipe Barthou en el Fundo Palguín. En ese tiempo de la UP, dos familias mapuches alegaron la propiedad de esa tierra. Don Felipe Barthou había facilitado a don Adolfo Figueroa de la Jara un terreno muy cerca de la nueva población que se está haciendo en Palguín. Este señor trajo un cuidador que se llamaba José Mercedes Vergara, quién se aprovechó de la ignorancia de todos nosotros y empezó a vender sitios clandestinamente. -Don Luis, están levantando una población allá arriba- me dijo un día de casualidad un funcionario. -No puede ser- le dije. -Si quiere la vamos a ver-me contestó.

Y efectivamente había ya varias casas, no recuerdo el número porque no las conté. Buscando al causante y preguntándole a la gente a quien le había comprado el terreno y pedido permiso para hacer esto, me dice un poblador:

- A mí, José Mercedes Vergara, me dio una escritura en la que me autoriza a edificar.

Yo veo un papel sellado con una estampilla de 5 pesos. Y decía que el señor Vergara autorizaba en nombre del General Leigh , del General Mendoza y del General Pinochet a edificar. Esas escrituras están. Yo cité a Vergara a la Municipalidad y le advertí que lo que estaba haciendo era un delito, ya que la única manera de vender es en la notaría. Él, por decir algo, me dijo que era heredero de la comunidad Marinao,. Yo le dije que paraba esta cosa o le metía un juicio, porque estaba cometiendo un delito por estafa, ya que vendía una cosa que no era de él. Me respondió que nunca más lo iba hacer. Al poco tiempo, nuevamente esa gente que llegaba del interior y que venían del Complejo, le compraban el terreno a este hombre con este tipo de escrituras que él, de su puño y letra hacía, y abajo ponía, 'Dios guarde usted: José Mercedes Vergara' y firmaba.

Lo volví a llamar y le dije que le iba a colocar un juicio, le hice entonces una demanda que fue traspasada la Corte de Apelaciones de Valdivia y esta lo encargó reo. Pero, como este hombre era un hombre delgado, estirado y cara medio paliducha, los jueces después se compadecieron de él y lo largaron. Incluso me enteré que iba gente a la Cárcel de Valdivia a firmar las escrituras que el mismo hacía. Nuevamente fue detenido y llevado preso, enfermó y tenía mal aspecto de salud, y lo volvieron a largar, con la promesa de que nunca más volvería a hacer la barrabasada. Quedó una población cada vez más grande, que se construía de noche".

"Yo en muchas ocasiones mandé al inspector Pedro Pezoa y a don Juan Espinoza a desarmar las casas que estaban empezando a construir, porque burlaban la ley, cometiendo un delito. Hasta un terreno que habíamos dejado para la junta de vecinos, para la cancha de fútbol, de hecho a un funcionario municipal que había comprado un terreno, le desarmé el cerco y le dije que él tenía que dar el ejemplo".

"Después vino una ley del gobierno militar, que indicaba que el gobierno iba a pagarles a los dueños del terreno todas las poblaciones que se hubieran hecho con motivos de tomas irregulares de terrenos, a través de los juzgados, en dos o tres cuotas. Yo me aproveché de esta ley y el gobierno dictaminó pagarle a la sucesión Aillapán-Marinao, los valores pactados en esta venta. Con esto se hizo un gran adelanto..."

La versión de un sobreviviente del Complejo

Don Misael Tapia, 84 años, es carpintero jubilado y ex trabajador del complejo. En varias conversaciones con pobladores, su nombre salió a la palestra como una de las personas que participaron en la creación de la población Lolquellén. Conversamos con él, aprovechando que hacía un arito en una mejora que le hacía al frontis de su casa. El nos dijo: "Don José Mercedes Vergara daba la entrada al terreno a uno, por tres mil pesos de la época. Y el señor Emaldía le puso preso, porque le había dado entrada a la gente aquí. Toda la gente venía del Complejo. La Firma los echó después del golpe y se venían con sus casas. Yo llegué un año después del golpe. Esto era de Barthou antes, y Vergara le ganó un juicio y se las entregó a los legítimos dueños, o sea, don Paulino Curiñanco, y en pago por eso le dieron estos terrenos. Yo ayudé a tirar las calles, pero ahora no están iguales. Resulta que a la gente llegó a la municipalidad para que le dieran un lugar en donde vivir, el alcalde les dijo: 'Yo no tengo tierras, quédense por allá'. Ellos llegaban con sus casas que traían por el Lago. Hablaron con el viejito Vergara y él les dio pasada para el terreno.

El les entregaba el sitio a orilla de calle y después la gente empezó a instalarse con casas por aquí y por allá. El señor Emaldía puso preso al finaito Vergara, lo denunció ante los tribunales en Valdivia y yo trabajé para sacarlo de la cárcel. Hicimos un escrito al juzgado y lo largaron. Tiempo después, cuando vino Pinochet a inaugurar la posta, yo me gané cerca de las autoridades y escuché esto:

-Esa población que está por allí quiero sacarla- dijo el alcalde.

-Y a dónde piensa meter esa gente, ¿Tiene terreno?- preguntó Pinochet.

-No- respondió el alcalde.

-Entonces déjela ahí no más- le indicó el General de las cinco estrellas.

Botados como perros

Mirasolia Cifuentes Roa, tiene 79 años y fue cuñada de José Mercedes Vergara, ya que estuvo casada con el hermano de éste: Wenceslao. Ella los recuerda como hombres justos y bien parecidos, sobretodo a su marido. Ella fue testigo directo de los problemas de su cuñado por vender y facilitar los terrenos a los ex trabajadores del complejo.

"Aquí la población Lolquellén se formó cuando el 'finao' José Mercedes Vergara recogió la gente que botaban de los fundos como unos perros. Él a pesar de ser pobre, se daba por los seres humanos y la gente necesitaba un nido. Porque el pájaro con ser pájaro necesita un nido. Él les dio un sitio para que formen su hogar, algunos le entregaban dinero y otros no. De la noche a la mañana llegaban los camiones y el señor alcalde, Luis Emaldía, les tenía prohibido que se vinieran a meter, ya que él quería que mi cuñado le vendiera esos terrenos para uso ganadero. Por eso prohibía que la gente se viniera para acá. La gente para llegar con sus cositas tenía que irse por la calle que va a los Lagos y por ahí entraban para quedarse en los terrenos.

En ese tiempo, después del Golpe, en todos los fundos comenzaron a echar a gente. Después de eso vino la ruina, ya que botaban a la calle a los trabajadores con sus familias, los botaban de los fundos como perros. Ellos llegaban sin boche, escondidos, para formar su hogar. En ese tiempo las monjitas pidieron ayuda al extranjero y mandaron grandes cantidades de alimentos y yo ayudaba a dar la comida a todos los niños en la parroquia de la Población. Venían los periodistas, el intendente; me sacaban fotos de como le daba comida y atendía a mis niños. Así como mi cuñado facilitaba los terrenos, porqué yo no iba hacer una obra de caridad con los más necesitados".

¿Qué le pasó a su cuñado por facilitar los terrenos?

"En ese tiempo mi cuñado murió 'atorturado' por causa que el señor Emaldía presentó una denuncia, y al 'finao' lo vinieron a buscar a las cinco de la mañana, lloviendo. Yo creo que fue por ayudar a la gente que se vino para los terrenos. El señor Emaldía estaba apoyado por la Justicia y por el gobierno. Nosotros lo fuimos a buscar dos veces a la cárcel porque estaba muy mal".

¿Qué significó para usted ayudar a la gente que venía del complejo?

"Para mí era una obra muy buena, porque yo también soy un ser humano y sería triste para mí pasar por algo así. Imagínese tanto niño chico y ellos los botaban, a dónde no tenían nada que comer".

¿Qué siente usted por participar en los orígenes de la población Lolquellén?

"Orgullosa de mi vida y al igual que mi esposo y que mi cuñado, servimos en buena hora. Estoy descontenta con la gente, que ni siquiera una flor le han ido a tirar a la tumba de mi cuñado, después que el destrozó su vida por ellos. Yo no siento nada por eso, porque sé que el de arriba sabe las cosas".

Al concluir, vemos como cada mañana, aparecen en vez de los tulipanes, las casas multicolores de la población Lolquellén. Quizás ésas sean las mejores flores para la tumba del finaíto Vergara.

5. NOMBRES DE LOS CAÍDOS

NELTUME, GRITO DE LIBERTAD DONDE EL BOSQUE BROTA DE LOS ARBOLES CAÍDOS

Fusilados Valdivia 1973
Pedro Barría Ordoñez
René Barrientos Warner
Sergio Bravo Aguilera
Santiago García Morales
Enrique Guzmán Soto
Fernando Krauss Iturra
José Gregorio Liendo Vera
Luis Pezo Jara
Víctor Rudolph Reyes
Rudemir Saavedra Bahamondes
Víctor Saavedra Muñoz
Luis Valenzuela Ferrada

Ejecutados Chihuío Octubre 1973
Carlos Acuña Inostroza
José Barriga Soto
José Cortéz Díaz
Neftalí Durán Zuñiga
Luis Ferrada Sandoval
Eliecer Freire Caamaño
Narciso García Cancino
Juan González Delgado
Daniel Mendez Mendez
Fernando Mora Gutiérrez
Sebastián Mora Osses
Pedro Pedreros Ferreira
Rosendo Rebolledo Mendez
Ricardo Ruiz Rodríguez
Carlos Salinas Flores
Manuel Sepúlveda Rebolledo
Andrés Silva Silva
Rubén Vargas Quezada

Otros Caídos del Complejo 1973
Emilio Betanzo Ortega
Juana Cofré Catril
Victoriano Matus Hermosilla
Sergio Paillamilla Treulén
Sergio Rodríguez Villanueva
José Saldivia Saldivia
Mario Superby Jeldres
Jorge Vallejos Ramos
Hugo Vásquez Martínez

Detenidos Desaparecidos Liquiñe 1973
Salvador Alamos Rubilar
Juan Avila Velásquez
José Bórquez Levicán
Daniel Castro López
Carlos Cayumán Cayumán
Mauricio Curiñanco Reyes
Carlos Figueroa Zapata
Isaías Fuentealba Calderón
Luis Lagos Torres
Alberto Reinante Raipán
Ernesto Reinante Raipán
Modesto Reinante Raipán
Luis Rivera Catricheo
Alejandro Tracanao Pincheira
Eliseo Tracanao Pincheira
José Tracanao Pincheira
Bernarda Vera Contardo

Caídos Neltume 1981
René Bravo Aguilera
Miguel Cabrera Fernández
Patricio Calfuquir Henríquez
José Campos Cifuentes
Próspero Guzmán Soto
José Monsalve Sandoval
Raúl Obregón Torres
Juan Ojeda Aguayo
Luis Quinchavil Suárez
Julio Riffo Figueroa
Pedro Yañez Palacios

Caídos Otros Lugares
Roberto Acuña Reyes
Svante Grände
Mario Lagos Rodríguez
Alan Rodríguez Pacheco
.... Y aquellos cuyos nombres
aún no han sido recuperados.

Ibar Leiva
Coordinador Comité Memorial Neltume